¡Adiós a los pañales!

Decídase! ¡Sáquele los pañales! Aproveche los meses de calor: son ideales para que el niño aprenda a avisar… con éxito.
Se recomienda comenzar con el control de esfínteres alrededor de los 2 años, aunque ésta no es una regla fija, porque depende del grado de madurez de cada niño.
Pero como regla general no conviene empezar antes, porque el niño no está preparado fisiológica, emocional ni intelectualmente.
Si se le empieza a enseñar cuando ya está preparado, el niño logrará el control de esfínteres en menos de 2 semanas.
Para tener éxito
1. El niño debe tener cierto dominio del lenguaje, que le permita expresar verbalmente sus deseos.
2. Observe cada cuánto rato el niño necesita ir al baño: conociendo más o menos su horario, siéntelo en la bacinica por periodos breves. Después de un rato, párelo aunque no haya hecho nada.
3. De vez en cuando pregúntele si quiere ir al baño, pero no lo persiga por toda la casa, porque sólo conseguirá que se aburra.
4. Cada vez que el niño tenga éxito, demuéstrele su alegría y estimúlelo con un pequeño premio (un aplauso, dibújele una estrellita en la mano, etc.).
5. Si alguna vez se moja en la ropa, no lo castigue ni se burle de él.
6. El momento en que el niño esté sentado en la bacinica, debe ser un rato agradable y tranquilo: evite ponerlo tenso.
7. El control diurno generalmente se consigue antes que el nocturno, aunque en algunas ocasiones se logran prácticamente al mismo tiempo.
8. Recuerde que este aprendizaje es gradual y requiere tiempo, constancia y mucha paciencia.